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Combustibles estándar

El gas y el fuel oil son y seguirán siendo elementos básicos de un suministro de calor confiable y rentable. Dependiendo de la modalidad de funcionamiento y el diseño del generador de calor, de la potencia requerida o los valores de emisiones exigidos, cada uno de estos combustibles estándar ofrece distintas ventajas y es apropiado para distintas aplicaciones.

Gases con bajo poder calorífico

Los gases de formalina, de procesos Corex, de alumbrado, de CO o de alto horno no son apropiados para procesos de combustión convencionales debido a sus poderes caloríficos extremadamente bajos. Son muchas las ocasiones en que se «eliminan» con combustibles auxiliares a pesar que podrían ser utilizados como una buena base para el suministro de calor. Con la tecnología correcta, los gases pobres son aptos para ser aplicados en la mayoría de generadores de calor garantizando bajas emisiones contaminantes.

Gases especiales

A pesar de todas sus diferencias, los gases de destilerías, de coque, de fermentación o el grisú tienen algo en común: Exigen lo máximo del sistema de combustión. En efecto, con una composición química variable, contenidos de agua de hasta el 70 % y una disponibilidad fluctuante, estos gases son verdaderamente problemáticos, pero las soluciones especiales de SAACKE resuelven estos problemas.

Combustibles líquidos con bajo poder

En numerosos procesos se producen sustancias residuales cuya utilización térmica es o muy difícil o imposible de lograr con la tecnología convencional pues su poder calorífico es demasiado bajo. Las probadas soluciones que SAACKE ofrece en esta área permiten utilizar térmicamente los líquidos con poderes caloríficos extremadamente bajos, a pesar del contenido energético variable, así como el alto contenido de agua y de ceniza.

Combustibles líquidos especiales

Muchos subproductos industriales no son adecuados para la combustión convencional: Son de alta viscosidad, corrosivos, destruyen las juntas, se desintegran con facilidad, contienen mucha ceniza o se encienden con dificultad. Sin embargo, muchas veces es muy conveniente utilizarlos, pues su utilización economiza combustible estándar y reduce los costos de eliminación.

Biocombustibles

Los combustibles biogénicos complementan y sustituyen a los combustibles fósiles estándar. No obstante, el bioetanol, el aceite de colza, el éster metílico de colza (RME), el biogás, el aceite de fusel o la glicerina demandan altas y muy específicas exigencias para el sistema de combustión. No obstante, en combinación con la probada tecnología de SAACKE, conforman una solución confiable para el suministro energético.

Combustibles pulverizados

Los combustibles en polvo son una alternativa económica para sustituir petróleo, gas o fuentes energéticas biogénicas. Con la tecnología de SAACKE es posible utilizar eficientemente no solo carbón pulverizado, sino también los subproductos de la industria maderera y papelera, obteniéndose así una fuente de calor confiable con costos incomparablemente bajos.